El hecho ocurrió poco antres de las 18 horas, en una zona muy transitada de la capital rionegrina. La atenta mirada de un operador del sistema de videovigilancia advirtió una situación llamativa: dos hombres caminaban por calle 25 de Mayo hacia Buenos Aires manipulando un frasco y observando el entorno con actitud sospechosa. Esa visión entrenada, fue suficiente para activar el protocolo.
A partir de ahí, el engranaje funcionó con precisión. En pocos minutos se dio aviso a la Comisaría 1° y un móvil se dirigió al lugar. Mientras tanto, desde las cámaras se hizo un seguimiento constante de los movimientos de los sospechosos, aportando detalles clave como la vestimenta y el recorrido. Esa información permitió que los efectivos llegaran directamente a los individuos, sin margen de error.
Cuando el personal policial los interceptó, procedió a identificarlos y constató que llevaban un frasco lleno con flores de marihuana, listo para su comercialización en plena vía pública. La escena no pasó a mayores, pero dejó en evidencia una modalidad de venta directa en un espacio concurrido, a plena luz del día.

Finalmente, ambos fueron trasladados a la dependencia policial en el marco de la averiguación de antecedentes, mientras que la sustancia fue secuestrada. El procedimiento se resolvió en cuestión de minutos, sin incidentes y con un resultado concreto.
Este tipo de intervenciones vuelve a poner en valor el rol del Sistema Integral de Prevención del Delito en Viedma. No se trató de una denuncia ni de un operativo planificado: fue la observación en tiempo real la que permitió detectar una posible actividad ilegal y actuar antes de que se expandiera.