Todo comenzó cerca de las 8 de la mañana, cuando un vecino alertó sobre la presencia de un individuo armado en inmediaciones de calle San Juan y Halcón. Minutos después, un móvil de la Subcomisaría 69 se dirigió al lugar y localizó al sospechoso en la vereda de una vivienda. Al advertir la llegada de los uniformados, el hombre lanzó el arma hacia el interior del domicilio, lo que generó alarma en la zona y obligó a asegurar el perímetro.
A partir de allí, la fiscalía dispuso la detención del sujeto y la intervención del Gabinete de Criminalística, que procedió al secuestro del revólver y a la recolección de registros de cámaras de seguridad. La Brigada de Investigaciones también participó para sumar elementos probatorios y reforzar la tarea de esclarecimiento.
El arma incautada es un revólver calibre 32 largo, con dos vainas servidas y un cartucho completo con punta de plomo desnudo.
Gracias a la coordinación institucional, se logró neutralizar una situación que ponía en riesgo la tranquilidad del barrio. La acción policial no solo evitó un posible desenlace violento, sino que también permitió asegurar pruebas clave para la justicia.